jueves, 8 de octubre de 2009

¿Qué es el Desarrollo Local? - PRIMER ENFOQUE DE DESARROLLO LOCAL






1.1.¿Qué se entiende por Desarrollo local?


El Economista chileno Sergio Boisier, en el documento ¿Hay espacio para el desarrollo local en la globalización”, clasifica en tres enfoques las diferentes perspectivas del desarrollo local:


1.1.1. El desarrollo local como una matriz de estructuras industriales.

El primer enfoque tiene que ver con el reconocimiento de la existencia de rendimientos crecientes que lleva a replantear las teorías de la localización a partir del estudio de las ventajas económicas que traen consigo procesos de aglomeración espacial de los agentes económicos.

Este enfoque tiene una relación directa con la teoría sobre los “distritos industriales” y de la “atmosfera industrial”, la importancia creciente de garantizar la competitividad global de las actividades industriales y la importancia de un entorno territorial que facilite las innovaciones. (Boisier: 2005; p.52)

Además de los distritos industriales, la teoría de la localización y de la aglomeración espacial de los agentes económicos convoca a las descripciones sobre el medio innovador y los cluster.

Por ejemplo, según la referencia del mexicano Raúl Pacheco-Vega, la teoría de la localización de Edgar Hoover producida en 1937 tiene su fundamento en la proximidad geográfica, lo que implica que aquellos elementos que son requisitos para una operación eficiente como lo son los mercados, las materias primas y los bajos costos de transporte, estén dentro de un perímetro relativamente pequeño, elementos validos en el análisis de los clusters (enlaces) industriales. (Pacheco-Vega: 2007; p.686)

La idea de “medio innovador” es una noción que se le asimila a la oportunidad de intercambiar conocimientos e información entre los actores del territorio. El “medio” es un operador colectivo que reduce la incertidumbre de las empresas mediante la operación tácita y explícita de la interdependencia funcional entre los actores locales quienes se organizan, utilizan los recursos materiales e inmateriales y producen e intercambian bienes, servicios y comunicaciones. (Boisier: 2005; p.53)


Una particularidad de este medio es que los actores locales forman una red a través de relaciones y contactos, estableciéndose así, vínculos de cooperación e interdependencia. El entorno local contiene procesos de aprendizaje colectivo que le permiten responder a los cambios del mismo entorno a través de la movilidad del trabajo en el mercado local, intercambios de tecnología de producto, proceso, organización y comercialización, la provisión de servicios especializados, los flujos de información o estrategias de acción.(2005; p. 53)

Asimismo, no podría ser otro el enfoque en donde Boisier clasificara al concepto de cluster, particularmente definido por Michel Porter como “un grupo interconectado de empresas e instituciones asociadas en un campo particular ubicadas en una proximidad geográfica enlazadas por elementos comunes y complementarios”.


En la formulación del concepto de clusters se incluye también que la competitividad de una empresa es potenciada por la competitividad del conjunto de empresas y actividades cercanas.
Según J. Ramos, citado por Boisier, con el estudio de los cluster se entiende que externalidades económicas positivas como los derrames tecnológicos y las innovaciones que surgen de la aglomeracion y la interacción de las empresas que se hallan en la misma localización derivan en la competitividad del conjunto. (P. 53)

En síntesis, el cluster se relaciona con la idea de ser un aprendizaje en conjunto cuyos miembros enlazados constituyen un sistema de valor.


Ahora bien, los desarrollos teóricos de Francisco Alburquerque, economista español, pueden incluirse en esta clasificación. En su artículo publicado en el 2004, en la revista de la Cepal, llamado “Desarrollo Económico Local y Descentralización en América Latina”, éste autor dilucida los objetivos, la agencia y los criterios de acción del Desarrollo Económico Local.

En dicho documento, Alburquerque plantea los presupuestos sobre el origen, componentes y la concepción sobre el enfoque de Desarrollo Económico Local o DEL, comprendidos en los siguientes términos (Alburquerque: 2004; pp. 158 y 170):


Fue la crisis del modelo fordista de producción la que condujo al redescubrimiento teórico de formas de producción flexible a nivel local, aun cuando no se debe concebir como un modelo de industrialización posfordista contrapuesto al funcionamiento de la gran empresa ya que la integra en su enfoque.

Lo anterior va relacionado con que el pensamiento económico tradicional tomó como unidad de análisis a la empresa o al sector económico, desvinculándolos de su entorno territorial el cual fue reducido a un espacio uniforme e indiferenciado.


El enfoque de DEL destaca los valores territoriales, de identidad, diversidad y flexibilidad que han existido en formas de producción basadas en procesos de producción distintos a los industriales y en las características generales y locales de un territorio determinado.

De allí que Alburquerque se refiera a un entorno territorial como el agrupamiento o la aglomeración de empresas que aprovechan unas relaciones de interdependencia entre sí, pero también con otros agrupamientos de empresas pretendiendo que lo que compita no sea la empresa aislada sino la red construida y el territorio como tal. En este contexto, éste autor asigna un papel preponderante al conocimiento en la producción y hasta un patrimonio compartido por la comunidad local.


Para Alburquerque, la idea de DEL es “un enfoque alternativo al de las políticas asistenciales de superación de la pobreza que busca incidir en la generación de empleo e ingresos mediante la mejora de la productividad y competitividad de diferentes sistemas productivos locales (2004; p. 170)”.

Luego de estudiar diferentes iniciativas de desarrollo económico local en América Latina, Francisco Alburquerque concluyó que el principal objetivos de las mismas giraban en torno a temas como la mayor valorización de los recursos endógenos de cada ámbito local a través del impulso de actividades de diversificación productiva y promoción de nuevas empresas locales.


Otros objetivos referenciados en el DEL son la organización de redes locales entre actores públicos y privados para promover la innovación productiva y empresarial del territorio y el establecimiento de consorcios municipales a fin de incrementar la eficacia y la eficiencia de las actividades de desarrollo local.

La lista de objetivos que encontró Alburquerque es larga. Además de los anteriores menciona, la búsqueda de nuevas fuentes de empleo e ingresos a nivel local, la promoción de actividades de desarrollo científico y tecnológico a nivel territorial y la creación de nuevos instrumentos de financiamiento para atender a las microempresas y pequeñas empresas locales.

En un último grupo de objetivos, el autor español habla de la superación de las limitaciones de lo que denomina “enfoque asistencialista” implícito en los fondos de inversión social y en los programas de lucha contra la pobreza, la incorporación de políticas de comercialización de ciudades para promover la competitividad sistemática territorial y la búsqueda de acuerdos estratégicos en relación con los bienes ambientales y el desarrollo sustentable.


La agencia de estos objetivos la ejerce tanto el gobierno local como del sector empresarial. El diseño de Alburquerque incluye que el consenso de los diferentes actores locales produzca una estrategia territorial de desarrollo económico local que comprometa tres metas preestablecidas: 1) la incorporación de innovaciones basadas en la calidad, 2) la diferenciación de los productos y procesos productivos, 3) el fomento de microempresas y pequeñas empresas locales y la capacitación de recursos humanos según los requerimientos de innovación del sistema productivo local.

El consenso de la mencionada estrategia territorial demanda una actitud proactiva por parte de los gobiernos locales (y regionales) en relación con el desarrollo productivo, la generación de empleo y la participación de los diferentes actores sociales en la discusión de los problemas locales.


Sin embargo, la estrategia territorial puede iniciarse también a partir de la coordinación territorial de algunos programas e instrumentos de fomento sectoriales definidos desde el nivel central pero a ejecutarse territorialmente.

Ahora bien, la iniciativa de DEL es un camino que debe institucionalizarse, según Alburquerque, mediante el logro de los necesarios acuerdos de tipo político y social en los ámbitos territoriales correspondientes y la mayor participación posible de actores locales.

Con esto se pretende dotar a esas iniciativas de los mayores niveles posibles de certidumbre ante eventuales cambios políticos.


Así entonces, después de planteados los objetivos y la agencia del DEL, la acción del mismo se desarrolla en el marco de criterios que son necesarios para su práctica:

1. La construcción de una oferta territorial de servicios de información que las microempresas y pequeñas empresas necesitan en cuanto a tecnología, mercados, innovación de productos y procesos productivos, capacitación técnica y gestión empresarial, cooperación entre empresas, comercialización y control de calidad, así como asesoramiento financiero (P. 165).

2. La identificación de unidades empresariales y de eslabonamientos productivos para comprender la estructura de la producción y comercialización de las actividades más significativas para la economía local y delinear la acción en materia de DEL (P. 166)

3. La relevancia de una política territorial de fomento productivo de las microempresas y pequeñas empresas que refuerce capacidades empresariales, encadenamientos de las empresas y la articulación interna de las economías locales (P. 166).

4. El aprovechamiento de oportunidades existentes de dinamismo externo.

5. Acceso a crédito para microempresas y pequeñas empresas por medio de fondos locales ante la dificultad de muchas unidades productivas para reunir condiciones exigidas en los instrumentos de fomento productivo existentes por falta de avales bancarios, el pequeño volumen de venta anual o la situación de informalidad.

6. Fomento a la Asociatividad y a la cooperación entre las microempresas y pequeñas Empresas para fortalecer los eslabonamientos productivos (167).

7. La necesidad de vincular a las universidades regionales y los centros de investigación científica y tecnológica en los sistemas productivos locales

8. La dotación de infraestructura básica que supere la existente que responde casi exclusivamente a la lógica de las actividades de las grandes empresas. (168)

9. Esclarecer el papel del estado central en el contexto específico de las iniciativas de desarrollo económico local.Reclama no solo inversiones en infraestructura física sino en activos intangibles como por ejemplo en la construcción de redes de actores locales o en la construcción de los mercados de factores y servicios estratégicos para el desarrollo de la microempresa y la pequeña empresa en los distintos sistemas productivos locales.También reclama, no solo el impulso de la descentralización sino la adopción de un marco normativo y regulatorio para la promoción del DEL (168)

10. Es necesario mecanismos de evaluación, indicadores de construcción de capital social e institucional

11. Coordinación inter- institucional de distintos niveles territoriales de la administración pública, en las instancias locales debe haber instituciones capaces de coordinar las actuaciones dispersas de las ONG y las entidades de cooperación internacional. (169)

12. Complementariedad entre los fondos de inversión social y los recursos para promover el DEL

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